DE TAXISTAS, MINISUPERS, DELINCUENTES Y OTRAS COSAS

Opinión

Por Eliseo Moreno

Denunciar los abusos en que incurran sus agremiados, pide el líder de los taxistas a la ciudadanía, y aunque los ciudadanos nos podemos tomar el tiempo de hacerlo, es él y su comité directivo el que debe estar pendiente de los desmanes y atropellos que cometen sus socios, y bien que los ciudadanos los hemos denunciado y hecho público en muchas ocasiones, y sus líderes simplemente se hacen tontos y quieren engañar burdamente con estas declaraciones. Además, ya saben perfectamente quiénes son los violentos, agresivos y los que maltratan a los usuarios y quiénes son los que abusan en el cobro del servicio y no respetan las tarifas establecidas, entre ellos hay incluso alcohólicos y drogadictos; bien que los conocen quiénes dicen ser sus líderes; los mismos trabajadores del volante que sí son honestos y que respetan y le tienen consideración a los usuarios, que son muchos, saben e identifican a los malos elementos.

Muchos de ellos, incluso, ya tienen denuncias penales o existen quejas por actos agresivos y vandálicos realizados en perjuicio de ciudadanos honestos, cuyo único error fue haber hecho uso, en determinado momento y por necesidad, de sus servicios.

Y no vayamos lejos. Entre estos malos elementos está el mismo líder, pues es el que azuza a sus propios “compinches” a incurrir en actos vandálicos, al llamarlos y convocarlos públicamente a constituir un “ejército” que vigile que en estos días no operen las “abejitas”, minitaxis que aún y cuando no han obtenido la necesaria y urgente concesión del gobierno para acabar con el monopolio nefasto del FUTV, los taxistas delincuentes ya los hicieron famosos al hacerlos objeto de sus agresiones y denuestos, y al provocar en su contra atropellos y linchamientos en plena vía pública, como siempre, en montón y con alevosía y ventaja, sin que las autoridades competentes intervengan y pongan un hasta aquí a este problema que ya tiene hartos a los ciudadanos campechanos.

No dejaremos de ser un bonito rancho junto al mar, si no se abren otras opciones a los habitantes de esta noble y leal Ciudad, y todo ello tiene que ver con la economía y con el bolsillo de todos nosotros.

En tanto las autoridades continúen cerrándose a la apertura de otras formas de dinamizar la tan deteriorada situación económica de la población, Campeche seguirá en el limbo de la historia, en el retraso social y económico. No es raro que hasta sus gobernantes poéticamente, se ufanen de la tranquilidad histórica de esta tierra, de que aquí no pasa nada, de que hay mínima delincuencia y plena seguridad.

Tal vez así convenga a los grupos y mafias que detentan el poder en el Estado, que requieren conservar y favorecer a sectores con determinadas cuotas de poder y de presión, aunque en ello se arriesgue la estabilidad económica y la seguridad de la población, a cambió todavía de un “voto” corporativo, que la Constitución prohibió desde hace muchos años, pero que los antiguos y nuevos “mercenarios”, llámense taxistas o dueños de minisupers, respectivamente, amenazan con hacer efectivo en el próximo proceso electoral.

Las autoridades campechanas y los partidos políticos no entienden que a la hora de votar, cada quien es libre de sufragar por el candidato y el partido que quieran; nada les garantiza que determinados sectores o grupos corporativos los favorezcan a la hora de la elección, pues ya desde hace varios procesos tanto federales como locales, está garantizado el secreto del voto.

Por lo tanto, estos delincuentes nuevos y viejos asustan con el petate del muerto, y no engañan ni a la sociedad ni a nadie. Más bien dan risa y causan rechazo con sus infantiles amenazas.

Sí, es bueno que los ciudadanos denuncien las tropelías y los abusos de estos delincuentes, pero sería más positivo que se tomen acciones y se establezcan los cambios legales que se requieren para acabar con este estado de cosas.

Destrabar y aprobar la nueva Ley de Vialidad y Transporte del Estado, que acabe con la impunidad del monopolio en el servicio de transporte público y con los abusos y atropellos que ello conlleva; que de apertura a nuevas opciones de oferta de bienes y servicios y de competencia leal y dentro del estado de derecho, que vaya en beneficio de los consumidores, y que estemos a la altura de las ciudades más civilizadas y desarrolladas del país.

Eso es lo que verdaderamente queremos los campechanos de bien. Que el nuevo año nos depare éstos y más logros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *