Me envía Luis Mandoki la siguiente carta y me pide que la publique en el blog:Estimado Víctor,

Al ver que los diputados perredistas Francisco Santos Arreola y Antonio Ortega Martínez han presentado una denuncia penal en tu contra ante la PGR por difamación, calumnias y amenazas, te expreso mi más sincera solidaridad y un total repudio a tales acciones que atentan contra la libertad de expresión, volviéndose así cómplices de los mismos que han intentado acallar a periodistas serios como Carmen Aristegui en W Radio, entre muchos otros.

Es penoso ver también que hoy, ¡qué coincidencia!, el Senador Carlos Navarrete se queja de publicaciones como La Jornada y la revista El Chamuco por publicar “caricaturas infamantes, denigrantes, y donde se dan por buenas las calumnias”. Lo curioso es que quien publica sus quejas es la misma Jornada.

Pero me llama más la atención el hecho de que las quejas son hacia medios que no se han adherido ni plegado a decir solamente lo que el régimen quiere, ni a callar lo que ningún otro medio no dice. Al mismo tiempo, no esucho ninguna queja de parte del Senador Carlos Navarrete contra todos los medios que se han dedicado a calumniar, a difamar y a mentir en relación a muchos Mexicanos que luchan por un México Democrático.

¿Entonces de qué se trata? ¿De que a la crítica le vamos a llamar calumnia? ¿De que a la crítica la vamos a llamar difamación?

Expreso aquí mi más firme apoyo y solidaridad con La Jornada, con El Chamuco, con todos los medios y todos los periodistas que se dedican a hacer un trabajo serio. Apoyo lo que haces, Víctor, apoyo la libertad de expresión que vive tiempos tan hostigados en nuestro amado país, y expreso mi repudio total a quienes han atentado ayer, atentan hoy, y atentarán mañana, contra este derecho humano: VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION!

Va también mi agradecimiento para Luis y para todos los lectores que han mandado cada vez más mensajes de solidaridad con este blog y con un servidor.
Una razón más para apoyar al peje en el 2008.

[Comentario del Observador campechano: ¿QUIEN SIGUE?]