NoLibertad

Por Meagan Robertson

En mi opinión, la prensa en México tuvo problemas desde el principio, cuando el gobierno empezó a editar el primer periódico y en forma paralela aparece otro de manera clandestino. Fue la primera confrontación entre gobierno y prensa de muchísimas más que vendrían en un futuro. La censura no fue solamente del gobierno directamente, sino que también existió la autocensura.

En el primer impreso informativo la noticia fue Relación del espontable terremoto en Guatemala, editado en México en 1541. Al principio, fue solamente volantes con las noticias pero estaban escritas por cualquier persona.
Existe aun discusión sobre cuál fue el primer periódico real, muchas investigadores están de acuerdo que fue La Gaceta de México en 1666.

José Joaquín Fernández de Lizardi fue uno de los primeros periodistas libres, durante una época cuando el gobierno no trataba de negar su control de la prensa y de los que estaban escribiendo. El escribió la primera novela en México sobre la situación de la prensa y sus directores. Se llamó “El periquillo Sarmiento.”

En la Constitución de 1857, la libertad de prensa fue uno de las nuevas leyes que se consagraron, hasta que Porfirio Díaz, el dictador mexicano durante treinta años, retrajo esta ley sin explicación.

Actualmente, la libertad de expresión y la modernidad de México son dos sujetos muy importantes para el gobierno, porque ambas partes quieren demostrar su capacidad de estar en la misma categoría que los otros países en Norte América. México ha integrado numerosos movimientos internacionales de derechos humanos, como el “American Convention on Human Rights” en 1981 y el más reciente, aceptó la Juridicción del “Inter-American Court of Human Rights” en 1998. Estas dos organizaciones subrayan la importancia de la libertad de expresión y de la prensa.

Pero, la libertad de expresión no es evidente. Hace cuatro meses, el Procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, dio un consejo a los periodistas de practicar el “autocensura” cuando escriban los artículos.
Por ejemplo, Proceso, una revista influyente y popular en México tituló una información a sus lectores en un artículo del mes de marzo, “Los carteles de droga seguían imponiendo su ley -la ley de sangre- en todo el país, aunque las proclamaciones optimistas oficiales sobre los sucesos de las operaciones de la policía y militares. Teniendo en cuenta estas circunstancia , esta revista -dijo- nosotros vamos a seguir una política para proteger a nuestros periodistas, de tal manera que no se atribuirá los autores de los artículos sobre el narcotráfico, nuestro editorial asumirá la responsabilidad del contenido de estas noticias.

En el Estado de Sonora, el periódico “Cambio” decidió cerrar temporalmente, después de numerosos ataques de granada contra su edificio. Otras empresas editoras cambiaron la autocesura; ahora ellos no escriben los nombres de los periodistas especializados en la investigación del narcotráfico.

La circulación de la prensa resulta insuficiente para pagar el costo del funcionamiento para la edición de un periódico. Los medios informativos escritos necesitan de publicidad y en México es normal estas sean pagados espacios por los partidos políticos sobre todo del que está en el poder, un medio escrito no podría subsistir sin este apoyo, aunque para ello implique no escribir lo que le incomoda o enoja al gobierno.

Hace veinte años, una manera muy simple para controlar a la prensa era limitar la cantidad de papel disponible y en el caso de las revistas que son muy pocas, una sola persona podría comprar todos los ejemplares para que no sean leídos por las personas.

Poul Knox es un canadiense que trabajó como corresponsal en México por tres años en la década de los ochentas argumenta, el ejercicio del periodismo de los mexicanos es muy peligroso y la autocensura es una necesidad. “En el caso de los periodistas locales, todo el mundo sabe quién es, con quien está casado, en que escuela van sus hijos” dice Knox.

Tratando de criticar al gobierno, la autocesura no debería ser un factor…si México tiene realmente la libertad de expresión no tiene sentido tales intimidaciones dice Knox.

En fin, si los periodistas se apoyaran entre ellos mismos, entonces ellos podrían poner sus nombres en sus artículos sin la amenaza de ser asesinados o intimidados, por lo que se puede decir que la libertad de expresión en México no es real.

2 thoughts on “HISTORIA DE LA LIBERTAD DE EXPRESION EN MEXICO

  1. Es una lástima que no se recuerde al legislador que incluyó la libertad de prensa y expresión en nuestra Constitución, el doctor José María Luis Mora, chamacuerense como yo (Chamacuero es el nombre original de la ciudad y municipio que hoy se llama – desafortunadamente – Comonfort, estado de Guanajuato), y que fue el ideólogo de las Leyes de Reforma que aparecieron en 1856.
    La lucha por la libertad de expresión y la libertad de prensa fue una de las primeras que aparecieron en el México independiente y que, por razones obvias nunca se cumplieron.
    Saludos… Federico Perales, director del semanario VadeFrente de Comonfort, Gto…

  2. no encuentro nada relacionado con mi tarea kiien me puede ayudar a mi tarea es de la liibertad de expresion kkiiien la invento…!! jajaja diiganme porfiiis es urgente para mañana porfiiix ayudenmee….!!!.

    porfavor.

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