Por Luis Hernández Estrella

Cuánta demagogia, hipocresía y falsedad hay en las declaraciones del diputado local Carlos Ernesto Rosado Ruelas, también Presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado, cuando dice que ahora sí habrá mano dura en contra de los alcaldes que desviaron recursos en el ejercicio fiscal del 2006, y que será la próxima semana el inicio de la revisión de las cuentas públicas de los 11 ayuntamientos.

Cuando es obvio que la dilación para revisar y fincar responsabilidades e inhabilitar a los alcaldes que incurrieron en el delito de malversación de fondos públicos, obedece a una estrategia que tiene como finalidad rebasar el término de un año que marca la Constitución Local en su Capitulo XVII, para ya no ser sujeto de juicio político.

Y este vencimiento de plazos legales sucedió el 30 de septiembre del 2007, y con el la posibilidad de someter a juicio político a todos estos alcaldes corruptos que malversaron fondos públicos en sus respectivos ayuntamientos en el trieneo pasado, los cuales literalmente asaltaron las arcas de cada uno de sus municipios en pleno día, y que ahora, con tácticas dilatorias, buscaron los diputados de la LX Legislatura Local, la prescripción de las acciones señaladas en los artículos 91 y 99 de la Constitución Local.

Con lo que también se beneficia el diputado y presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado, Carlos Ernesto Rosado Ruelas, pues sabe que él podría ser uno de los primeros indiciados si se procede en contra de la administración del platanito ex Presidente Municipal de Champotón, donde se desempeñó como Director de la Contraloría Interna, en la cual hubieron irregularidades y, quiérase o no, a pesar de haber solicitado licencia al cargo, de todos modos, no está exento de que se hayan detectado anomalías que lo involucren.

Por eso, no extraña que desde su cargo en la Comisión de Vigilancia pretenda que se manipulen negativamente los 450 fincamientos de responsabilidades de servidores públicos, para que el brazo de la ley no alcance a los funcionarios de los ayuntamientos más corruptos que fueron precisamente los panistas.

De allí que Carlos Ernesto Rosado Ruelas haya dado largas a este asunto, jugando con los tiempos que la ley señala para aplicar lo establecido en el Capitulo XVII constitucional, para luego irse por la vía penal en donde el asunto dormirá el sueño de los justos y, finalmente, todos bien gracias, sin ningún castigo para los que malversaron recursos del erario público. Esta son las verdaderas intenciones del Diputado Carlos Ernesto Rosado Ruelas y sus aliados priístas.

Pero para que todo esto lo permita el impoluto Presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, Carlos Felipe Ortega Rubio, no hay duda que tuvo que haber arreglos satánicos entre priístas y panistas para entrarle al “bisnes”, en el que al Diputado Panista Carlos Ernesto Rosado Ruelas le tocó hacer el trabajo sucio y a los priístas avalarlo.

Pero vestido de honesto (el hábito no hace al monje) es otra cosa el diputado Carlos Rosado Ruelas; allí esta la denuncia “Ciudadana” a la que de inmediato le dio trámite apenas fue presentada al Congreso Local por el grupo “Palizada, Unidos por la Desgracia”, en contra de la administración de Luís Ayala Menéndez, Alcalde de Palizada, denuncia a la que en menos que canta un gallo se le dio trámite de urgente, para que inmediatamente la Auditoría Superior del Estado, cual Quijote en pos de deshacer entuertos, se trasladara hasta Palizada e iniciara una auditoria a los estados financieros de ese Ayuntamiento.

Pero lo falso del proceder de este diputadillo de marras está en que no actuó con la misma rapidez, entrega y prontitud en el caso de los ilícitos detectados a la administración de Deyro Cámara Damas, cuando este fue Alcalde del Municipio de Palizada en el período 2003 – 2006, a pesar de tener las pruebas suficientes para actuar en contra de este ex alcalde.

Pues de lo que se conoce se desprende que Deyro Cámara Damas, al menos en tres cheques, que suman la cantidad de $1’150,000.00, se detectó que fueron cobrados para pagos de nóminas del Ayuntamiento, los cuales no se hicieron y que, al menos, uno de esos cheques por la cantidad de $200,000 fue a parar a la cuenta particular de Deyro Cámara Damas.

Además, en el pliego de observaciones que extendió la ASE se asientan otras irregularidades -que por cierto nunca solventó- pues existen otros desvíos de recursos millonarios sin justificación alguna, con lo que quedó claro que Deyro Cámara Damas saqueó literalmente las arcas del Ayuntamiento de Palizada, con toda impunidad hasta la fecha.

Ingenuo resulta preguntar ¿por qué no se le da el mismo trato y se actúa de manera inmediata en contra del ex Presidente Municipal de Palizada, Deyro Cámara Damas?; ¿no son suficientes las pruebas que existen en poder de la Comisión de Vigilancia para proceder en su contra?, o es que el compromiso de protección a estos alcaldes priístas también incluyen al hoy Diputado Local Brown Filigrana, quien fue Oficial Mayor en la administración de Deyro, en donde se manejaron muchos de los recursos que se canalizaron al Municipio de Palizada.

La iniciativa para que sea el Congreso del Estado quien designe a los contralores internos de los municipios no cambiará en nada, así sea el Gobernador o los Alcaldes quienes los nombren, si el verdadero castigo que se debe aplicar a los funcionarios se pasa por alto por cuestiones políticas, es decir, será la misma gata nomás que revolcada.

El cambio del rumbo democrático de un estado no se hace solamente con el cambio de leyes, constituciones o reglamentos; el verdadero problema del Estado y del país es que no se cumple con las normas, así sean las más sencillas o las más complicadas y difíciles; por ello, las declaraciones de Rosado Ruelas como Presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado son simples distractores de la cruel realidad que se vive en nuestra Entidad.